s?bado, 15 de marzo de 2008
Publicado por marioescobargolderos @ 13:42  | Actividades
Comentarios (7)  | Enviar

 

Artículo destacado

Hoy sábado, 15 de marzo, vamos a ver un video sobre el Apocalipsis y después hablar sobre el tema. Aquí hay algunos datos interesantes sobre el libro. Algunas cosas del artículo son cuestionables, pero da una visión general adecuada.
Mario Escobar

El libro del Apocalipsis o Apocalipsis de Juan (griego: Ἀποκάλυψις Ιωάννου [apokálypsis Iōannou], 'revelación a Juan' )? es el último libro del Nuevo Testamento. También es conocido como Apocalipsis de Jesucristo por el título que al principio se da a sí mismo (Αποκάλυψις ῾Ιησοῦ Χριστοῦ,...), y en algunos círculos protestantes simplemente como Revelación. Por su género literario, es considerado por la mayoría de los eruditos el único libro del Nuevo Testamento de carácter exclusivamente profético.[1]

El Apocalipsis quizás sea el escrito más rico en símbolos de toda la Biblia. La cantidad de símbolos, eventos y procesos complica la tarea de interpretar la totalidad de la revelación y como tal, ha sido objeto de numerosas investigaciones, interpretaciones y debate.

 

Historia del libro

 

Autoría

El autor se identifica a sí mismo dentro del libro solamente como Juan, discípulo de Jesucristo y en condición de desterrado en la isla de Patmos (en el mar Egeo) por ser testigo de Jesús.

San Miguel combatiendo al Dragón, de Jean Fouquet
San Miguel combatiendo al Dragón, de Jean Fouquet

La coincidencia de este nombre con el de Juan el Evangelista y el autor de otros escritos del Nuevo Testamento (NT) es en gran parte la razón por la cual se atribuye el libro de manera tradicional al apóstol San Juan (a quien se le atribuyen también el cuarto Evangelio y tres cartas: 1 Juan, 2 Juan y 3 Juan).

Sin embargo en el Apocalipsis, el autor sólo menciona su nombre, sin identificarse nunca con el mismo apóstol Juan de los Evangelios, o que se trate siquiera del mismo autor de los otros escritos atribuidos al apóstol.

De cualquier manera, las investigaciones modernas suelen agrupar los escritos atribuidos a Juan y algunas llegan a afirmar que pertenecen a una comunidad denominada "juanina". Esta postura no indicaría necesariamente la autoría directa del apóstol Juan, pero sí que una comunidad ya sea fundada por él, o fuertemente influenciada por él, sería la que generaría estos documentos (Hahn, 2001). Así, aunque Juan no hubiera escrito de puño y letra el Apocalipsis, sería como si lo hubiera hecho a través de esta comunidad.

Además, asignar como autor de las obras a un personaje de renombre es común en la tradición de la literatura apocalíptica, no para darle un crédito extra pero falso a la obra, sino porque de hecho el autor verdadero se identifica plenamente con el personaje que se marca como autor de la obra (Vanni, 1982: 18-19).

 

Contexto histórico de su escritura

Históricamente, se sabe que el Apocalipsis fue escrito a finales del siglo I o principios del siglo II (aunque otros historiadores lo ubican en distintas fechas de toda la segunda mitad del siglo I [1], [2]), cuando las persecuciones romanas contra los cristianos se hicieron más cruentas, en tiempos del emperador Domiciano (que fue César del imperio romano a fines del siglo I). Este, como algunos otros emperadores, exigían (ya sea por simple vanidad o como estrategia de coerción a sus súbditos) que sus estatuas fueran adoradas a lo largo de todo el imperio, cosa que los cristianos se negaban a hacer por motivos religiosos: los Césares se autoproclamaban 'Señor de Señores', además de 'hijos de Dios', títulos que los cristianos reservan exclusivamente para Jesucristo.[2]

Por ello, el Apocalipsis conllevaría también un trasfondo histórico que haría referencias múltiples a estas persecuciones y a los consejos que el autor daría a sus lectores, cristianos, de mantenerse en la fe para soportar las angustias, poniendo la esperanza final de la nueva Jerusalén como premio seguro para los que fueran firmes (Prévost, 2001: 27-32).

La siguiente es una lista (incompleta) de algunas fechas importantes a tener en cuenta en el contexto histórico de la escritura del Apocalipsis (Prévost, 2001: 27):

  • Década de los años 30: muerte (y resurrección para los cristianos) de Jesús.
  • Años 60: probables fechas de las muertes de los apóstoles Simón Pedro y Pablo de Tarso. Persecución de los cristianos bajo el emperador Nerón.
  • 7073: destrucción por parte de los romanos del templo de Jerusalén, expulsión de los judíos del territorio de Palestina.
  • Luego del año 73: los conflictos crecen entre cristianos y judíos. Para los años 90, en que probablemente fue escrito el Apocalipsis, la separación es casi completa.
  • 8196: Domiciano es emperador de Roma. Impone con fuerza el culto divinizante al emperador. Las persecuciones de cristianos se acrecientan.

 

Canonicidad

El Apocalipsis es considerado uno de los libros más controvertidos y difíciles de la Biblia, por la multiplicidad de posibles interpretaciones en los significados de nombres, eventos y símbolos que se narran. La admisión de este texto en el canon bíblico del NT no fue nada fácil, la polémica entre los Padres de la Iglesia respecto a la canonicidad del Apocalipsis duró varios siglos.

 

Partidarios de la canonicidad del Apocalipsis

Al final del siglo II el Apocalipsis fue reconocido por los representantes de las iglesias principales como una obra genuina del apóstol Juan. En Asia, Melitón, obispo de Sardes, reconoció el Apocalipsis de Juan y escribió un comentario sobre él (Eusebio de Cesarea, Historia Eclesiástica, IV, 26). En la Galia, Ireneo de Lyon creía firmemente en su autoridad divina y apostólica (Adversus Haer.,[3] V, 30). En África, Tertuliano citó frecuentemente el Apocalipsis sin dudas aparentes sobre su autenticidad (Contra Marción, III, 14, 25). En Roma, el obispo Hipólito asignó su autoría al apóstol Juan, y el Fragmento Muratoriano lo enumera junto con las otras escrituras canónicas. La Vetus Latina contenía el Apocalipsis. En Alejandría, Clemente y Orígenes creían sin vacilación en su autoría joánica. Orígenes aceptaba el Apocalipsis como inspirado, y lo catalogaba como parte del Homologoumena. Atanasio, obispo de Alejandría, lo reconoció plenamente en su carta pascual 39 en el año 367.

En occidente, el libro fue definitivamente aceptado por el decreto del papa Dámaso I, en el año 382, confirmado luego en los concilios de Hipona (en el 393) y de Cartago (en el 397), junto con todos los demás escritos del NT. En oriente, fue incluido en el canon después de mucha polémica (que se prolongó hasta el siglo IX) aunque es el único libro del NT que no es leído como parte de la liturgia en la Iglesia Ortodoxa.

 

Adversarios de la canonicidad del Apocalipsis

Algunos, como el romano Cayo, a principios del siglo III rechazaron el Apocalipsis por fomentar el milenarismo. El antagonista más importante de la autoridad del Apocalipsis fue Dionisio, obispo de Alejandría, discípulo de Orígenes. Él no se oponía a la idea de que Cerinto fuese el autor del Apocalipsis como se puede leer en su obra Sobre las promesas:

"Esta es la doctrina que enseñaba Cerinto: el reino de Cristo será terrenal. Y como amaba el cuerpo y era del todo carnal, imaginaba que iba a encontrar aquellas satisfacciones a las que anhelaba, las del vientre y del bajo vientre, es decir del comer, del beber, del matrimonio: en medio de fiestas, sacrificios e inmolaciones de víctimas sagradas, mediante lo cual intentó hacer más aceptables tales tesis".

Otro discípulo de Orígenes, Eusebio de Cesarea discrepaba de su maestro alejandrino al rechazar el Apocalipsis como no bíblico, aunque se vio obligado a reconocer su casi universal aceptación. Afirmó lo siguiente:

"El Apocalipsis es aceptado por algunos entre los libros canónicos, pero otros lo rechazan." (Historia Eclesiástica, III, 25).

Cirilo de Jerusalén no lo nombró entre los libros canónicos; tampoco aparece en la lista del Sínodo de Laodicea, o en la de Gregorio de Nacianzo. Otro argumento en contra de la paternidad apostólica del libro es su omisión de la versión Peshita, la Vulgata siria en arameo.

En el siglo IV, san Juan Crisóstomo y otros obispos argumentaban contra la inclusión de este libro en el canon del NT, sobre todo debido a las dificultades que planteaba su interpretación y el peligro latente que podía entrañar. Los cristianos de Siria también lo rechazaron debido a que los montanistas se apoyaban mucho en él.

En el siglo IX, fue incluido junto con el Apocalipsis de Pedro entre los libros "discutidos" de la Stichometría de san Nicéforo, patriarca de Constantinopla.

Martín Lutero consideraba que el Apocalipsis "no es ni apostólico ni profético", y decía que "Cristo no se enseña ni se sabe de él aquí". (Tratado de Lutero de libros discutidos del NT (en inglés))

 

Análisis del libro

La lectura del libro del Apocalipsis se puede hacer en varios planos (literal, simbólico, por su género literario, con el contexto histórico en que fue escrito, por el mensaje de fondo del que habla, etc.) Según Prévost (2001: 5-9) es necesario comprender todos estos niveles para entender el libro del Apocalipsis y para evitar interpretarlo solamente desde la perspectiva de actitudes de los movimientos apocalípticos que se centran únicamente en el terror que causaría un supuesto fin del mundo:[3]

  • Una lectura literal del libro puede dejar distintas impresiones en el lector, pero es importante no quedarse solamente en este nivel, sino profundizar más para una mejor comprensión. Actualmente hay un enfoque hacia la interpretación de un tema y la metodología que hizo posible dicho texto interpretativo, dicho enfoque implica que cuando un comentarista expone sobre la revelación de Juan, tiene que exponer el criterio y la metodolgía usada.
  • El nivel de género literario es muy importante, pues permite ubicar al Apocalipsis dentro del contexto de otros libros (bíblicos y no bíblicos) que con una estructura o simbología similar puedan dar luz para entender lo que el autor del libro en realidad haya querido decir al escribirlo. El Apocalipsis de Juan pertenece de hecho al género Apocalíptico, aunque presenta algunas características que lo diferencian del resto de la literatura apocalíptica.[4]
  • El nivel histórico permite también ubicar la época del autor, junto con las crisis y sucesos que podrían haber influido en la escritura tanto del libro en general, como de ciertos pasajes particulares [4].
  • A nivel simbólico es posible entender también lo que para el autor representarían los numerosos símbolos que aparecen en el libro.
  • Es importante no olvidar que, en último término, el libro es un escrito cristiano, y que como tal, lleva implícito el mensaje que se encuentra en los Evangelios, centrado en la figura de Jesucristo.[5]

Igualmente, se pueden incluir análisis que contemplen la estructura desde el punto de vista del idioma en que fue escrito el libro (griego). (Vanni, 1971: 236-247; Vanni, 1982: 12)

Escuelas de interpretación

Según (Hahn, 2001), básicamente existen cuatro escuelas interpretativas del contenido del Apocalipsis, a saber:

  • Preterista. Subraya el cumplimiento de las profecías del Apocalipsis durante el siglo I.[6] Tiende a identificar a los personajes del libro con personajes históricos de la época del siglo I.
  • Idealista. Ve al Apocalipsis como una alegoría del combate espiritual entre el bien y el mal que debe tener todo fiel.
  • Futurista. Conlleva la identificación de los personajes del Apocalipsis con distintos personajes que han surgido a lo largo de la historia humana, como la identificación de las Bestias del Apocalipsis con Napoleón Bonaparte, Hitler o Stalin, etc.
  • Historicista. Sostiene que el Apocalipsis expone el plan maestro de Dios para la historia, de principio a fin, incluyendo la historia particular de la Iglesia.[7]

Para Hahn, todas estas escuelas tienen su razón de ser y su parte de veracidad, y aunque dicho autor favorece ante todo la visión preterista, no rechaza del todo ninguna de las otras escuelas.

Según (Vanni, 1982), desde esta misma perspectiva el mensaje de todo el libro del Apocalipsis puede actualizarse a la época de cualquier creyente cristiano, o más bien de cualquier comunidad de creyentes cristianos (pues todas las citas del libro están siempre dirigidas a un grupo de gente, no a alguien aislado). Y así desde la perspectiva preterista, la Babilonia que podría haber representado para el autor la Roma perdida, una ciudad dominadora, consumista, pagana, podría representar hoy en día un sin número de situaciones particulares similares, pero teniendo cuidado de discernir adecuadamente cuáles son esas situaciones y de no llevar la interpretación al extremo de la identificación (es decir, en una especie de perspectiva futurista pero sin rayar en la identificación, evitando pensar que el Apocalipsis hubiera sido escrito explícitamente para "predecir" los hechos de alguna época y nada más). Por eso dentro del Apocalipsis el libro de los siete sellos no lo interpreta, ni lo puede interpretar o siquiera abrir, cualquiera, sólo el Cordero (Ap 5:1-8), como diciéndole a la comunidad, que siempre el Cordero debe ser su criterio de discernimiento. (Vanni, 1982: 137-139)

Además, se pueden reconocer muchas otras escuelas de interpretación del Apocalipsis, como la visión esotérica y la propia de Iglesias como la Católica, la Ortodoxa oriental, la Anglicana o la Mormona, algunas de las cuales incluyen elementos de las otras escuelas (de las anteriormente citadas y las de otras Iglesias), pero se encuentran bien definidas en sus doctrinas y por eso se diferencian.

Estructura [editar]

En primer lugar, se puede ver al Apocalipsis como compuesto por cuatro partes:

  1. Introducción y Cartas a las Iglesias (Ap 1-3). El contenido de la salutación está dirigido a una jurisdicción eclesiástica y representa una comunicación oficial de un dirigente a su cargo. Siguiendo el ejemplo de otros libros de la época, su distribución es local y luego de su inclusión en el canon, es distribuido a toda la Iglesia. Como si fuera una epístola (pero sin serlo), se podría reconocer aquí a los destinatarios del libro.
  2. El Cordero y los Siete Sellos y Trompetas (Ap 4-11). Se ven aquí muchos símbolos que hacen alusión a la liturgia cristiana primitiva, y para Prévost (Prévost, 2001: 28) es también una forma de definirse frente al judaísmo.
  3. El Dragón y el combate (Ap 12-20). La historia se vuelca ahora a un combate cósmico para explicar el sentido de la historia, y para Prévost (Prévost, 2001: 28) a la vez simboliza el enfrentamiento de los primeros cristianos con el imperio romano.
  4. La Nueva Jerusalén (Ap 21-22). De forma conclusiva, como una despedida al final del libro, se menciona la esperanza que guía a todo el libro.

El libro del Apocalipsis presenta también secciones bien diferenciadas, en las que los símbolos cambian entre una y otra, aunque conservando un mensaje principal idéntico de esperanza:

  • Introducción y Presentación (Ap 1). Presenta la visión de todo el libro e introduce la siguiente sección (el mensaje a las Iglesias) como venido de parte de un ...hombre de larga túnica, cuyos cabellos eran blancos. En su mano tenía siete estrellas y de su boca salía una espada de doble filo..., en referencia a Cristo resucitado.
  • El mensaje a las Iglesias (Ap 2-3). Es una serie de evaluaciones, buenas y malas, a siete comunidades, que terminan con un reto y la inspiración para vencer. Las comunidades tienen una relación específica en la época del autor.[8]
  • Las Teofanías de Dios (Ap 4). Se presenta un conjunto de símbolos que representan la majestad de Dios, haciendo alusión a las teofanías más importantes del Antiguo Testamento: la zarza ardiente, el monte Sinaí, la vocación de Isaías y la visión de Ezequiel en el río Quebar.
  • El Cordero (Ap 5). Se presenta, en contraste pero en unidad con la sección anterior, la humildad y poder del Cordero (Cristo), como el único que es capaz de entender al principio el designio de Dios y por lo tanto de abrir el libro de los siete sellos (sección siguiente).
  • Los Siete Sellos (Ap 6-8). En esta sección abundan los símbolos numéricos y cromáticos. La sección comienza con la famosa descripción de los Cuatro Jinetes del Apocalipsis, que llevan numerosas plagas a la humanidad. Durante la apertura de cada sello, se desarrollan también las visiones de cataclismos naturales, que concluyen con el Juicio Final.
  • Las Siete Trompetas (Ap 8-11). Con la apertura del séptimo sello, comienza el desarrollo de un nuevo simbolismo numérico de catástrofes anunciadas por 7 trompetas, y el surgimiento de una primera Bestia que guerrea con dos Testigos.
  • El Dragón y las Bestias (Ap 12-13). Después, en un cambio en el hilo de la historia, se narra el surgimiento del Dragón que combate con una Mujer que da a luz a un Niño. Después, el Dragón convoca a dos Bestias que lo sirven.
  • Los Vencedores (Ap 14-15). Entran en escena los que serán vencedores del Dragón y las Bestias. Aunque en esta parte no se indica aún que los venzan, sí se indica que están de parte del Cordero, y que de hecho éste los dirige, dispuestos a vencer.
  • Las Siete Copas (Ap 16). De nuevo en un simbolismo numérico, se habla de catástrofes, y de la batalla final que comienza con la reunión de los ejercitos en un lugar llamado Armagedón.
  • La Prostituta y la caída de Babilonia (Ap 17-19). Entra en escena la Prostituta que viene de Babilonia, y que estando del lado de las Bestias y del Dragón es vencida. Entra entonces en escena Cristo montado en un caballo blanco y las Bestias son capturadas y echadas al lago de fuego.
  • La Derrota (Ap 20). Se menciona que el Dragón queda encerrado por mil años luego de la victoria de la sección anterior y que al final volverá a salir reuniendo a las naciones para ser vencido de nuevo, esta vez de manera definitiva.[9]
  • La nueva Jerusalén (Ap 21-22). La visión concluye con esperanza: la tierra y el cielo son hechos de nuevo, Jerusalén, como símbolo de la ciudad de Dios, es toda la Tierra donde ahora Dios habita directamente en medio de todos los hombres. El libro, y por lo tanto la Biblia cristiana concluyen con una bendición y una petición que apremian a Jesús a volver pronto.

Estructura septenaria del Apocalipsis [editar]

La estructura del Apocalipsis se puede ver también de acuerdo a septenarios: dividido en 7 grupos, cada grupo a su vez puede subdividirse en subgrupos de 7 junto con preludios, interludios y otros excursos (Läpple, 1970):

  • Título del libro y prólogo (Ap 1:1-3)

1. Las siete cartas a las Iglesias (Ap 1:4-3:22)

  1. Carta a la Iglesia de Éfeso (Ap 2:1-7)
  2. Carta a la Iglesia de Esmirna (Ap 2:8-11)
  3. Carta a la Iglesia de Pérgamo (Ap 2:12-17)
  4. Carta a la Iglesia de Tiatira (Ap 2:18-29)
  5. Carta a la Iglesia de Sardes (Ap 3:1-6)
  6. Carta a la Iglesia de Filadelfia (Ap 3:7-13)
  7. Carta a la Iglesia de Laodicea (Ap 3:14-22)

2. Los siete sellos (Ap 4:1-8:1)

  • Visión preliminar (el trono de Dios, su corte, el Cordero, las oraciones de los santos, y el libro de los siete sellos) (Ap 4:1-5:14)
  1. El primer sello (el jinete del caballo blanco) (Ap 6:1-2)
  2. El segundo sello (el jinete del caballo rojo) (Ap 6:3-4)
  3. El tercer sello (el jinete del caballo negro) (Ap 6:5-6)
  4. El cuarto sello (el jinete del caballo verde o amarillo) (Ap 6:7-8)
  5. El quinto sello (los mártires) (Ap 6:9-11)
  6. El sexto sello (los desastres naturales) (Ap 6:12-17)
  • Visión intermedia (los 144.000 y los que se salvarán) (Ap 7:1-17)
7. El séptimo sello (un silencio y el comienzo de las trompetas) (Ap 8:1)

3. Las siete trompetas (Ap 8:2-11:19)

  • Visión preliminar (las trompetas y la purificación de las oraciones de los santos) (Ap 8:2-5)
  1. La primera trompeta (desastres sobre la tierra) (Ap 8:6-7)
  2. La segunda trompeta (desastres sobre el mar) (Ap 8:8-9)
  3. La tercera trompeta (desastres sobre las aguas) (Ap 8:10-11)
  4. La cuarta trompeta (desastres sobre el cielo) (Ap 8:12-13)
  5. La quinta trompeta (el primer ¡Ay!) (Ap 9:1-12)
  6. La sexta trompeta (el segundo ¡Ay!, que se prolonga durante los 3 excursos siguientes) (Ap 9:13-21)
7. La séptima trompeta (el tercer ¡Ay!, aclamación celestial, el Arca de la Alianza vuelve a verse[11] ) (Ap 11:15-19)

4. Las siete visiones de la Mujer y el combate con el Dragón (Ap 12:1-14:20)

  1. Visión de la Mujer (Ap 12:1-2)
  2. Visión del Dragón (Ap 12:3-17)
  3. Visión de la Bestia (Ap 12:18-13:10)
  4. Visión de la Segunda Bestia (Ap 13:11-18)
  5. Visión del Cordero y los 144.000 (Ap 14:1-5)
  6. Visión de los Tres Ángeles (Ap 14:6-13)
  7. Visión del Hijo del Hombre y la Siega por parte de Tres Ángeles (Ap 14:14-20)

5. Las siete copas (Ap 15:1-16:21)

  • Visión preliminar (las copas de la ira de Dios) (Ap 15:1-8)
  1. La primera copa (primera plaga) (Ap 16:1-2)
  2. La segunda copa (segunda plaga) (Ap 16:3)
  3. La tercera copa (tercera plaga) (Ap 16:4-7)
  4. La cuarta copa (cuarta plaga) (Ap 16:8-9)
  5. La quinta copa (quinta plaga) (Ap 16:10-11)
  6. La sexta copa (sexta plaga, promesa de esperanza y Armagedón) (Ap 16:12-16)
  7. La séptima copa (séptima plaga) (Ap 16:17-21)

6. Los siete cuadros sobre la caída de Babilonia (Ap 17:1-19:10)

  1. Visión de Babilonia (Ap 17:1-8)
  2. Visión del Ángel anunciando la caída de Babilonia (Ap 18:1-3)
  3. Recomendaciones al pueblo de Dios en Babilonia (Ap 18:4-8)
  4. Lamentaciones sobre Babilonia (Ap 18:9-19)
  5. La alegría en el Cielo (Ap 18:20)
  6. La caída de Babilonia (Ap 18:21-24)
  7. El triunfo en el Cielo (Ap 19:1-10)

7. Las siete visiones del fin (Ap 19:11-22:5)

  1. Visión del Cielo abierto y del Verbo de Dios (sobre un caballo blanco) (Ap 19:11-16)
  2. Visión del Ángel Exterminador (Ap 19:17-18)
  3. Visión de la Bestia y de su Derrota (Ap 19:19-21)
  4. Visión del Reinado de Mil Años y juicio a Gog y Magog (Ap 20:1-8)
  5. Visión de la Primera Resurrección, el Segundo y Último Combate Escatológico (Ap 20:4-10)
  6. Visión del Juicio de las Naciones (Ap 20:11-15)
  7. Visión de la Jerusalén Celestial (Ap 21:1-22:5)

Simbología del Apocalipsis [editar]

El Apocalipsis cita o parafrasea frecuentemente al Antiguo Testamento (AT), por lo que muchos de los símbolos presentes en este libro son sacados de una lectura cristiana del AT (Vanni, 1982: 33).

La liturgia [editar]

Vanni (1982: 88) apunta que en el trasfondo del texto subyace el ritmo propio de la liturgia de los primeros siglos del cristianismo, liturgia que hoy sigue vigente aunque con numerosos cambios (Hahn, 2001).

En algunos puntos, pareciera como si la intención del autor fuera que se leyera el libro en comunidad, con un lector que haga las veces de Cristo, otros haciendo las veces de otros personajes, y el resto de la comunidad respondiendo en las partes que les correspondan (alabanzas, doxologías, oraciones, peticiones, etc.) Véase por ejemplo Ap 1:1-8; Ap 4-5; Ap 11:15-19; Ap 22:14-21, etc.

De hecho, tomando como contexto el "día del Señor", en que el autor dice haber recibido la visión (Ap 1:9-10), puede verse una imagen de una liturgia cristiana primitiva en todo el libro. La parte penitencial (la que pide y mueve a conversión) serían las cartas a las Iglesias (Ap 2-3), mientras que el resto del libro hablaría a la comunidad sobre la necesidad de hacerse actora en la historia, llena, sí, de malos momentos, pero siempre acompañada del Cordero (Vanni, 1982: 127). Para (Hahn, 2001) prácticamente todos los elementos de la celebración del sacramento de la Eucaristía en la Iglesia Católica son tomados de una u otra forma de figuras del Apocalipsis, convirtiendo así al libro en una especie de guía figurada de la liturgia cristiana primitiva.

Por último, la liturgia se ve refl

Tags: apocalipsis, biblia, estudio

Comentarios
Publicado por CARLOS
jueves, 27 de mayo de 2010 | 4:53
FELICITACIONES X SU INVESTIGACION ESTA MUY BIEN .
ME SIRVE DE MUCHO PORQUE ME AYUDA EN MI TRABAJO HERMENEUTICO. DE LO CUAL ESTUDIO PARA TENER MAS SAPIENSIAS EN ESTE CONTEXTO HISTORICO
GRACIAS RollEyesSonrisaGuiñoRebotadoAngelito
Publicado por JCM
martes, 01 de junio de 2010 | 6:15
Paz de Cristo:
Dios te pague por haber invertido de tu tiempo y haberte esmerado en poner este escrito.
Sinceramente
JCM
Dios te Bendiga
Publicado por Invitado
domingo, 20 de junio de 2010 | 0:51

GRACIAS POR ESTA INVESTIGACION DEL LIBRO, PARA MI COMO MAESTRA DE JOVENES ES CLARO PODER EXPLICARLES UN POCO MAS DE ESTE LIBRO, QUE DIOS LE BENDIGA MUCHO

Publicado por Invitado
s?bado, 07 de enero de 2012 | 22:28

NO ME GUSTO ME PARECE MUY SUPERFICIAL COMO CONTADO POR ALGUIEN QUE NO CONOCE DE DIOS

Publicado por daniel dominguez
jueves, 02 de agosto de 2012 | 15:49

adelanta jovenes cristianos me parece una obra muy bien explicada con un lenguaje sencillo para poder entenderlo y explicarlo, este trabajo es una obra muy valiosa, amen

 

 

Publicado por Invitado
domingo, 04 de noviembre de 2012 | 22:00

falta el resumen de los demas capitulos8-22 y que se distinga cada cap

Publicado por Invitado
s?bado, 10 de noviembre de 2012 | 22:16

aa grasias no puedo queer que asi se acabe el mundo